
En Europa también corren medias maratones y mucho antes que nosotros.

La semana pasada coincidió que estaba de viaje por Regensburg (Alemania), en castellano Ratisbona y me enteré de que había una carrera.
Aunque había llevado las zapatillas de correr, no pude participar por problemas de horarios, pero me acerqué a la meta y colaboré con la lucha contra la leucemia adquiriendo la camiseta de la carrera.
No pude traer unas cuantas más de recuerdo, como hubiera sido mi deseo, pues sólo quedaban tallas XL y XXL. Otra vez será.
